El brazo gitano es un dulce muy enrollado que encuentras,
generalmente, en las vitrinas de cualquier pastelería. A mí me trae el recuerdo
de meriendas de domingo o “especiales” en las que este dulce coronaba una mesa
repleta de cafés. ¿A quién no le ha ocurrido, alguna vez, que le han invitado a
una comida y, para no ir con las manos vacías, se ha presentado al encuentro
con un brazo gitano?
Te voy a
revelar un secreto. Me contaron, no hace mucho, que la idea de hacer el
conocidísimo programa de televisión Cuarto
Milenio surgió de una merienda en una casa sevillana mientras Iker Jiménez
y otros acompañantes daban buena cuenta de un estupendo brazo gitano. No sé
hasta qué punto es cierta la anécdota pero se me antoja divertido pensar que el
programa de misterios tuvo un origen tan dulce.
Como en
otras ocasiones, he intentado rastrear la historia del dulce que hoy te traigo
y me he encontrado con varias versiones. Una primera versión atribuye el origen
del brazo gitano a “los calderos”, las personas que se encargaban de arreglar
los elementos de hierro como ollas y calderos y que solían ser gitanos, a
quienes los pasteleros tenían la costumbre de regalar retales de los pasteles
del día anterior que los gitanos transportaban enrollados. Una segunda
hipótesis sobre el origen de este dulce viene a decir que su nombre se debe,
simplemente, a que es un dulce alargado en el que se ve el relleno oscuro como
la piel de un gitano. Y una tercera teoría habla de un monje italiano de la
Edad Media quién viajando por el mundo se encontró con este postre en un
monasterio de Egipto y lo denominó “brazo egipciano”. De ser así, el actual
nombre del dulce se debería a una derivación de egipciano por gitano.
Fuera
como fuese, a mí ya se me está haciendo la boca agua de tanto contarte, así que
mejor pasamos ya a la receta para que aprendas a hacer tu propio brazo gitano.
Los ingredientes que necesitas para el bizcocho son 140 gr. de harina,
10 gr. de maicena, 6 huevos, 150 gr. de azúcar, media cucharadita de jugo de
limón y media cucharadita de aroma de vainilla. Y para el relleno necesitas 400
ml. de nata y 100 gr. de azúcar.
Comienza la preparación de tu
brazo gitano elaborando el bizcocho.
Primero, tamiza la harina con la
maicena y reservarlas. Luego, separa las yemas de las claras de los huevos. Pon
en un recipiente grande las yemas con el azúcar y bate hasta que quede
esponjoso. Añade la vainilla y bate un poco más. Después, bate aparte las claras con el limón
hasta alcanzar el punto de nieve.
Ahora tienes que ir añadiendo a
la mezcla de huevos un poco de las claras montadas y de la mezcla de harina y
maicena progresivamente e ir mezclándolo todo suavemente con movimientos
envolventes. Yo te recomiendo añadir un par de cucharas de claras montadas y
una cantidad aproximada de la harina y maicena y cuando lo tengas bien mezclado
repetir el proceso tantas veces como sea necesario hasta que lo tengas todo integrado.
Ya solo falta que pongas un papel
de hornear sobre la bandeja de horno y extiendas la mezcla que acabas de
preparar. Puedes alisarla con una espátula. La idea es que luego te quede un
bizcocho cuadrado muy fino.
Finalmente, hornéalo durante
siete minutos en un horno a 180º con calor arriba y abajo y precalentado previamente.
En realidad, este bizcocho puede
servirte de base para muchos otros dulces o incluso comértelo solo porque es muy sabroso.
En esta ocasión, para hacer un
brazo gitano, lo que tienes que hacer es poner por encima del bizcocho el
relleno que quieras. Yo hoy te propongo que lo rellenes de nata. También puedes
rellenarlo de crema pastelera, mermelada, crema de cacao, dulce de leche o lo
que se te ocurra.
Como toque final puedes
espolvorear un poco de azúcar glass pero, de nuevo, yo te sugiero que vayas un
paso más allá y lo cubras con ganache de chocolate. ¿Has visto cuántas veces le
hemos dado uso a la ganache de chocolate desde que te enseñé a hacerla en la tarta de la abuela moderna?
La decoración con la que remates
tu brazo de gitano dependerá de tu creatividad. Yo, como puedes observar en la
foto, le he cerrado los extremos con nata montada. Para ello, me he ayudado de
una manga pastelera. También he hecho una pequeña decoración en la parte de
arriba a la que he puesto algunos pequeños bombones de chocolate. ¿Qué te
parece?
¿Te atreves a hacer tu propio
brazo gitano?
Quién sabe si en otra merienda,
acompañada por tan enrollado dulce, termina surgiendo un nuevo y enigmático
proyecto. ¿Probamos?
*Receta publicada en la sección de Gastronomía de La voz de hoy
Wauu..riquísimo!! Dos cosas que me pierden, el chocolate negro y la nata. ;) Te ha quedado muy bonito decorado, besitos.
ResponderEliminarLa Cocina de Mertxe
Gracias por tus palabras y por pasarte por mi blog, Mertxe. ¡Me alegra que te guste! Yo me declaro, igualmente, fan del chocolate y la nata, a partes iguales jejej Un besote ;)
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