En enero me apunté a clases de zumba.
Hace tiempo que tenía el gusanillo del
baile, quería quitarme los excesos de las Navidades sin matarme de hambre, también
quería practicar algo de deporte, y una cosa llevó a la otra y cuando me vine a dar cuenta estaba bailando
canciones de Nene Malo súper motivada, tal que así:
Pero antes de eso tuve que pasar por un drama digno de ser recordado: ataviarme
para las clases de zumba.