A finales de agosto estuve de visita por Córdoba con un
amigo sevillano y un amigo cordobés de nacimiento y malagueño de adopción que
es embajador de ambas ciudades con el mismo cariño y devoción (puede que lo
conozcas porque, casualmente, es el redactor más salvaje de La voz de Hoy).
Además de pasear por callejuelas de la capital califal, como es de suponer, hicimos alguna que otra
parada para hidratarnos que falta nos hacía y reponer fuerzas con unas buenas
viandas.
Por recomendación de nuestro anfitrión, fuimos a almorzar al Mercado Victoria: un mercado gastronómico con
diferentes puestos donde puedes comprar productos frescos o productos
elaborados para degustar allí mismo. Me pareció una gran idea.


