Los cocineros, ¿de qué hablan cuando hablan de
Rock&Roll? Porque ahora a todos parece haberles dado por los platos con Rock&Roll
y a mí no me queda claro qué es eso.
Yo no me atrevo a entrar en la cocina de mi casa, abrir una olla
de comida recién preparada por mi madre, meter las narices y preguntarle a
ella: pero esto, ¿tiene o no tiene Rock&Roll?
He de confesar que, alguna vez, me he puesto a cocinar
escuchando Jailhouse Rock de Elvis Presley y, sin querer queriendo, he terminado
marcándome un baile de caderas que, además, he acompañado con un poco de
percusión sobre las cacerolas. Entonces, ¿estaba haciendo cocina con
Rock&Roll?
Hace unos días un amigo subió a su perfil de Instagram una
fotografía de Keith Richards entre fogones en la casa de Andy Warhol en 1975.
Supongo que esa tampoco era la definición gráfica del concepto que ando
buscando, aunque, todo hay que decirlo, la instantánea en blanco y negro era de
lo más pintoresca con un Keith Richards jovenzuelo y descamisado al pendiente
de una sartén. Una imagen golosa para sus fans, qué duda cabe.
