Querido sevillano de pro que eres ombliguista de tu tierra
como el que más, no me leas. Yo no quiero que te indignes con lo que voy a
decir y luego se te hinche la vena gorda y del sofoco te dé un vahío. Así que,
no me leas.
Sevillano cosmopolita de esos que respetan y valoran sus
raíces —aunque a veces sean tela de enrevesadas— pero sacan el tronco a pasear
y no les importa dar sombra aquí o allá. Miarma, como tú y yo hay pocos, muy
pocos, y creo que solo tú me vas a entender. Así que, léeme.
He dudado sobre escribir este artículo, porque aquí, en
Sevilla, mucho ji ji y mucho ja ja pero cuando se tocan las sevillanas maneras…
Ay, cuándo se tocan las sevillanas maneras…
