Se la tenían jurada. Anoche,
dos pesos pesados de la cocina, se batían el cobre por alcanzar el título de
nuevo Top Chef, y recoger el testigo de David García y Begoña Rodrigo.
A un lado del ring, Marcel Ress, un alemán de 27 años que
aterrizó en Mallorca hace seis años y a quien la pasión por la cocina le viene
desde niño cuando ayudaba en el restaurante de una amiga de su madre.
Al otro lado, Alejandro Platero, un valenciano a quien la
vocación por la cocina le llegó ya más crecidito. Aún así, en poco más de diez
años ha pasado de trabajar como camarero a ser el propietario de un restaurante
en Valencia y haber obtenido el galardón de segundo clasificado como Cocinero
Revelación Madrid Fusión 2015. Peccata Minuta, vaya.
Durante el concurso, tanto
se habían puesto la zancadilla Marcel y
Alejandro que








