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martes, 30 de diciembre de 2014

EL RESUMEN DE TU AÑO, LO QUE FACEBOOK NO HA MOSTRADO




No, este año para ti, probablemente, no ha sido fabuloso, así que no tienes por qué agradecérselo a todos tus contactos de  Facebook (de hecho, a la mitad de ellos no les importa lo más mínimo y a la otra mitad lo único que les preocupa es que hayas tenido un año mejor que el suyo, o al menos que lo parezca). Ya lo sé, Facebook te ha preparado una presentación con fotos tuyas sobre estampados fiesteros que te ha hecho hasta dudarlo, a mí me ha pasado lo mismo, que conste, pero todo es paripé, como cuando le echas una foto al escaparate de tartas de una cafetería, la subes a las redes sociales, y luego te pides un triste café. Piénsalo.

Un algortimo de Facebook  ha seleccionado las fotos con más comentarios o con más “ME GUSTA” las cuales, a la fuerza, tienen que ser las mejores y si no es así es porque eres un idiota que no sabe que en las redes sociales solo se suben cosas buenas por lo que, si en el resumen de tu fabuloso año aparece la foto de tu coche abollado cuando tuviste un accidente,  la foto de tu pierna escayolada, la foto de la sala de espera de un hospital, o de la mesa de la cocina llena de paracetamol y mucolíticos, la última foto de tu perro recientemente fallecido o la de tu carta de despido, entre otras, es cosa tuya por compartir tus miserias y avatares cotidianos. Es sarcasmo, lo  matizo por si no hay algoritmo que la detecte.

jueves, 5 de junio de 2014

LAS 48 HORAS DURANTE LAS QUE ESTUVE MUERTA




Un día decidí morirme. Me han preguntado muchas veces por qué lo hice y he dado muchas excusas: porque estaba baja de ánimos, porque me asfixiaba el día a día, porque ya nada me ilusionaba… Pero todo eso son puras patrañas. Estaba harta.

Me había cansado del bombardeo abusivo de la gente asquerosamente positiva que me rodeaba, esa que siempre andan vomitando frases célebres de aliento: las ponen en el muro de todas, y digo bien, todas sus redes sociales o te las cuelan en las conversaciones. Como si por repetirte esa sarta de estupideces tu vida, tu jodida vida, fuera a cambiar en algo. Los Paulo Coelho del ciberespacio, esos que uno se pregunta en qué momento tan poco acertado de la vida los viniste a conocer o por qué no te has deshecho ya de ellos. Leerlos hace que me salga sarpullido. Y no me ayudan en nada… “El Universo conspira por ti”, dicen, ¡y una mierda! El Universo se comporta como le viene en gana, expandiéndose cada vez de forma más acelerada, o eso dicen los científicos,  y Dios, menudo patán, de existir no es más que un titiritero que se descojona con todas nuestras meteduras de pata y con nuestro sufrimiento. Sobre todo con esto último.

miércoles, 21 de mayo de 2014

CONFESIONES DE UNA puta CREATIVA

copywriter creativa

Soy una puta creativa y menudo disgusto se llevaría mi madre si se enterara. Además, escribo.

Y es que no importa lo hermosas que sean mis palabras, pues hoy por hoy no hay quién las lea si no las amorcillo con indumentarias cantosas, les añado complementos o cualquier tipo de fluorescencia para que llamen la atención y las amaestro como a rameras para que, cuando vean la luz, se contoneen sin decoro a cada golpe de lengua mientras son pronunciadas. Para conseguir tal efecto, me veo obligada a vomitar mis palabras tras una maceración tan tormentosa que me deja las tripas revueltas y el cuerpo cortado durante algunos días. Y, sin embargo, disfruto haciéndolo.